Jules Verne Times Two · CC BY-SA 4.0
La historia de este lugar se remonta a la Edad Media. La finca se conocía entonces como Katterburg e incluía un molino, tierras de cultivo, viñedos y un jardín. En 1569 pasó a formar parte de las posesiones de los Habsburgo bajo el emperador Maximiliano II y adquirió gradualmente la función de finca de caza y recreo. Después de que Viena y los edificios del lugar sufrieran una gran destrucción durante el sitio de 1683, el emperador Leopoldo I encargó al arquitecto Johann Bernhard Fischer von Erlach el diseño de un pabellón de caza imperial. Fischer von Erlach se había formado en Roma y había concebido un proyecto ambicioso, que más tarde se transformó en una residencia mucho más extensa. Durante el reinado de María Teresa, el arquitecto Nicolaus Pacassi dirigió la reconstrucción y ampliación del conjunto, que se convirtió en una residencia imperial de verano. Desde mediados del siglo XVIII, Schönbrunn fue uno de los centros de la vida cortesana y política cuando la familia imperial y su séquito se instalaban allí.
En el interior se conservan salas de Estado, espacios ceremoniales y apartamentos privados restaurados para mostrar su aspecto histórico. La Gran Galería es uno de los interiores rococó más importantes del complejo. Su techo abovedado, sus frescos, sus estucos, sus espejos y sus pinturas crean, junto con la Galería Pequeña, un espacio ceremonial continuo. Observe el ritmo de los adornos y la manera en que las superficies reflectantes amplían visualmente la sala; estos recursos expresaban la riqueza, el orden y la autoridad imperial. Las habitaciones relacionadas con María Teresa muestran el gusto de la corte del siglo XVIII. Los apartamentos del emperador Francisco José y de la emperatriz Isabel, conocida como Sisi, permiten reconocer los cambios en la vida privada y en el estilo imperial durante el siglo XIX. Los paneles de nogal, los muebles, los revestimientos textiles, las pinturas y los detalles ornamentales ayudan a distinguir los espacios destinados a la representación pública de los ambientes de uso personal. El palacio también cuenta con un teatro encargado por María Teresa e inaugurado en 1747, donde varios miembros de su familia actuaron durante su juventud.
En el exterior, el Gran Parterre prolonga los interiores mediante avenidas rectas, plantas recortadas, fuentes y esculturas inspiradas en la mitología clásica. La Fuente de Neptuno se encuentra al pie de la pendiente principal y dirige la mirada hacia la Glorieta, el edificio con columnata situado en lo alto de la colina, al final del eje central. La Ruina Romana, la Fuente del Obelisco y las largas avenidas arboladas pertenecen al lenguaje formal del parque del siglo XVIII. La Orangerie, de 186 metros de longitud, y la Gran Casa de las Palmeras, con estructura de hierro y dividida en tres secciones, revelan el interés de la corte por las plantas exóticas y por las nuevas técnicas de jardinería. Al contemplar el conjunto, siga la relación entre la fachada, el eje central, las esculturas, el agua y los edificios elevados. Esa composición equilibrada convierte Schönbrunn en un paisaje histórico completo, inseparable de su palacio.