Los relatos locales señalan que la cascada supera los treinta metros de altura. Al avanzar por el desfiladero, el sonido del agua puede escucharse antes de que la caída aparezca completamente ante la vista. Los grandes bloques de piedra interrumpen la perspectiva y hacen que el sonido se propague entre las paredes. Después, el agua se revela entre los altos afloramientos rocosos y desciende hacia la parte baja del cauce. Las enormes rocas que rodean la cascada producen una sensación de encierro natural. El fondo del desfiladero parece separado de las laderas abiertas, y el contraste entre la piedra desnuda y las zonas cubiertas de plantas define buena parte de la apariencia de Varchor.
Varchor es una cascada estacional, y su aspecto cambia según las lluvias, el deshielo y la cantidad de agua reunida en las montañas situadas por encima. Durante los periodos húmedos, el caudal puede ser más intenso y las superficies mojadas alrededor del cauce se vuelven más visibles. Durante los periodos secos, el flujo puede disminuir notablemente y dejar expuestas partes más amplias de la pared rocosa. La primavera suele ofrecer una imagen más abundante y verde, debido a las precipitaciones y al deshielo de temporada. Aun así, el volumen de agua observado en una visita concreta depende de las condiciones de ese año y no representa necesariamente el estado de la cascada en otras estaciones.
En el desfiladero se han descrito plantas como astrágalo, sauce, enebro, menta silvestre, almendro silvestre, cerezo silvestre, ruibarbo, zarzamora y berro. Estas especies no aparecen distribuidas de manera uniforme. Los sauces y la menta se acercan a los sectores húmedos, mientras que otras plantas crecen en suelos poco profundos, entre las piedras o en los bordes más secos. Los arbustos y árboles que salen de las grietas muestran cómo la vegetación se adapta a un terreno duro, estrecho y con fuertes pendientes. Sus raíces retienen pequeñas acumulaciones de tierra y forman una transición visible entre la roca y la cubierta vegetal.
El acceso puede incluir una pista sin pavimentar y después una caminata sobre terreno irregular y pedregoso. Algunos tramos pasan entre grandes rocas y plantas silvestres; cerca de la caída, el suelo puede estar húmedo y resbaladizo. Las referencias locales sitúan la cascada aproximadamente a seis u ocho kilómetros de Razjerd, aunque la distancia y el tiempo de marcha dependen del recorrido y de su estado actual. Estas cifras no sustituyen la comprobación del camino. Las rocas mojadas, los bordes inestables y el cauce pueden ser peligrosos durante la lluvia o ante riesgo de crecida. Varchor se comprende mejor como un conjunto natural en el que agua, piedra, vegetación, sonido y cambio estacional forman una sola escena.